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martes, 6 de diciembre de 2011

Abajo Evo! gritaron a voz en cuello cerca de Plaza Murillo esposas de los policías que piden mejor trato para la tropa, chalecos de seguridad, cárcel para Sacha

Las esposas de los policías protestaron este martes en inmediaciones de Plaza Murillo de la ciudad de La Paz, exigiendo un mejor equipamiento para los uniformados, así mismo cuestionan al Gobierno del presidente Evo Morales por los "malos tratos" hacia los integrantes de la institución verde olivo, por lo que exigen Juicio de Responsabilidades en contra del Mandatario, a quien acusan de haber ordenado la represión en contra de indígenas en San Lorenzo, Yucumo.
"Estamos cansados que este Gobierno utilice políticamente (a la Policía) para su beneficio, pedimos respeto del Gobierno, porque los mandan sin chalecos antibalas, no tienen alimento dentro de las unidades, el Gobierno esta desmembrando a la Policía. Que recuerde quién le ha defendido cuando él (presidente) lo ha necesitado; ahora los trata como a perros, también pedimos cárcel para Sacha Llorenti por lo del TIPNIS, así mismo pedimos el juicio de responsabilidades para el señor Evo Morales, porque él fue quien autorizó la intervención a los indígenas", manifestó Guadalupe Cárdenas representante de las esposas de los policías.
La protesta se realizó en horas de la mañana en la esquina de las calles Colon y Comercio, en afueras de la Plaza Murillo a vista y paciencia de los uniformados que resguardan el kilómetro cero.
"¡Abajo el gobierno de Evo Morales!, por mandar policías sin equipamiento a los enfrentamientos contra el pueblo, no queremos ser utilizados políticamente, pedimos el respeto de Evo Morales a la Policía no sólo de tropa sino también a los oficiales. ¡Abajo Evo Morales!", decían los estribillos de las esposas de la tropa policial.

lunes, 5 de diciembre de 2011

sacó trago la frase de Bajo el Penoco "tremenda narco-obesidad" que ha convertido a Bolivia en el gordo más incómodo del continente

El Gobierno está como esos gordos que se matan de hambre toda la semana y entre sábado y domingo se tragan todo lo que pillan. Cada lunes se encuentran nuevamente en el dilema de hacer dieta para bajar los kilos “históricos” y los nuevos también. El viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres, califica como una “hazaña” la erradicación de más de 10 mil hectáreas de coca en lo que va del año, cantidad que ha superado la meta de 8.200 hectáreas que se había propuesto el Gobierno para la gestión que está terminando. Algunos opositores se preguntan de qué sirve tal esfuerzo, si por otro lado, hay cocaleros que están tumbando más y más bosques para ampliar sus cultivos. Con todas esas hazañas, durante el Gobierno de Evo Morales, la superficie cultivada de coca se ha incrementado en casi un 30 por ciento y el potencial de producción de cocaína ha pasado de las 100 a las 140 toneladas, según un reciente informe de la ONU. Semejante política, además de poco seria, no ayuda a resolver el problema de fondo, es decir, la tremenda narco-obesidad que ha convertido a Bolivia en el gordo más incómodo del continente.

viernes, 2 de diciembre de 2011

informe de la Fiscalía en SC revela que al menos 4 bandas o carteles de colombianos, peruanos, brasileños y paraguayos están inmersos en el narcotráfico. mafiosos de Colombia y Perú son los grupos mayoritarios detenidos en los últimos meses tanto en SC, como en LP. policías reclaman recursos para continuar.

Los colombianos, peruanos, brasileños y paraguayos lideran el negocio del tráfico de estupefacientes, según el informe de la Fiscalía de Distrito de Santa Cruz; además en los últimos operativos fueron aprehendidos ciudadanos marroquíes.

El fiscal Isabelino Gómez advirtió también que la lucha contra las drogas en la capital cruceña es totalmente desigual, debido a que sólo existen 16 peritos para la investigación de esos casos y no cuentan con las garantías necesarias para desempeñar sus labores. Mientras, los “narcos” cuentan con tecnología y armamento para camuflar sus ilícitos.

“Los mecanismos y la tecnología para cometer un crimen han avanzado en relación a años anteriores, es una realidad que la policía no tiene los medios necesarios y la fiscalía tampoco. No existen las herramientas para dar resultados confiables a largo plazo tal vez, pero los resultados que estamos dando a corto plazo son resultado de los mínimos recursos que tenemos se está tratando de optimizar la lucha contra la corrupción, crimen organizado y el narcotráfico”, afirmó.

Los informes de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) señalan que los hallazgos de fábricas de cocaína en poblaciones cruceñas de Warnes, Mora, Yapacaní, San Germán, San Matías y otras de la Chiquitanía son constantes. Sin embargo, el Plan Tres Mil, de la capital oriental, es catalogado como el espacio urbano más peligroso.

Extranjeros detenidos 

Hasta la segunda semana de noviembre los reportes del Viceministerio de Defensa Social y Sustancias Controladas daban cuenta que en todo el país fueron aprehendidos 3.263 ciudadanos involucrados con el narcotráfico.

Sólo en Santa Cruz, de 191 ciudadanos extranjeros detenidos, 49 son de nacionalidad colombiana, mientras que en La Paz se dio con más peruanos, que llegan a 38. 

En relación a la gestión anterior, el número de ciudadanos extranjeros involucrados con drogas es mayor. En 2010 se detuvieron a 120 colombianos, 83 peruanos, 57 brasileños, 17 argentinos, 12 chilenos, 11 españoles y 55 de distintas nacionalidades.

Mercado regional de la droga 

Los informes la Policía antinarcóticos establecen que los “narcos” ven al país como un puente de la droga, misma que estaría destinada a Brasil, Paraguay y Argentina; posteriormente ser distribuida en Europa, la mayor parte, y el resto Estados Unidos, como un mercado secundario.

Las investigaciones muestran que los narcotraficantes extranjeros llegan al país en calidad de “emisarios” para contactarse con bandas nacionales dedicadas a este ilícito, generalmente clanes familiares, con el fin de fomentar y optimizar la producción de droga.

En el caso de la cocaína que es procesada en el país, las averiguaciones indican que el proceso comienza con el desvió de coca hacia ciertas poblaciones rurales de los departamentos del eje troncal donde en regiones casi inaccesibles existen factorías. (Con información de GAIA Noticias).

jueves, 1 de diciembre de 2011

si ayer fue el jesuíta Gramunt, hoy es El Dia que lanza su voz de alerta ante la proliferación de la cocaína en Bolivia. asunto que preocupa a EEUU, a la UE, a la ONU, a Brasil pero no a los poderes públicos. alarman las señales en contra



Los norteamericanos se cansaron de esperar que Bolivia reaccione por lo que está ocurriendo con el narcotráfico, sobre todo por lo que le está pasando y podría ocurrirle al Gobierno de Evo Morales si las cosas continúan así; es decir, provocando una inundación de cocaína a nivel continental, tal como lo ha manifestado casi con desesperación uno de los representantes de la ONU en el país.

Las vacilaciones bolivianas en relación a un acuerdo antidrogas que debía firmar con Brasil y Estados Unidos, han provocado que Washington deje todo en manos de los brasileños, pues son ellos los más desesperados con el problema. No llega al dos por ciento la cantidad de cocaína boliviana que llega al mercado estadounidense.

Los brasileños han llevado su desesperación a las fronteras. Más de 6.500 soldados movilizados, decenas de barcos y aviones para frenar la inundación de droga que perfora sus límites desde Perú, Paraguay y sobre todo desde Bolivia, donde según algunos analistas de aquel país, existe complicidad de régimen político con las mafias de la droga.

Para los brasileños, la cocaína es sinónimo de tráfico de armas, contrabando de autos, robo de vehículos que han encontrado un mercado muy lucrativo en nuestro territorio, de ahí el inmenso despliegue, que de acuerdo a los anuncios, se mantendrá hasta controlar la situación y cuando menos, asegurar que el Mundial 2014 y las Olimpiadas 2016 no se enturbien con oleadas criminales que tienen su origen en el narcotráfico, proveniente en un 80 por ciento de Bolivia. El Gobierno de Lula da Silva llevó a cabo un macroperativo de limpieza en las favelas de Río de Janeiro y San Pablo, donde tenían sus guaridas los capos de la droga. La sucesora de Lula, Dilma Rousseff, mucho más pragmática y menos contemplativa que su mentor, ha decidido ir tras la madre del cordero para asegurarse el éxito y pasar por encima de los constantes titubeos de su colega Evo Morales, quien se niega a cooperar en esta guerra.

Desesperado también se ha mostrado el cardenal Julio Terrazas, quien no se cansa de advertir que los narcos están tomando de a poco el control del territorio nacional, lo que a su vez deriva en violencia, en muerte e inseguridad que se generaliza en las ciudades. Esa no es una simple frase del líder católico. En el Tipnis han encontrado una nueva fábrica de cocaína y vaya a saber cuáles son las fuerzas que siguen impulsando al Gobierno a remar contra la corriente en relación a la dichosa carretera que al mismo tiempo parece conducirlo hacia el despeñadero político.

La cosa comienza a ponerse más desesperante aún, después de conocer que, debido a la presión de Brasil y ante el achicamiento de su mercado más lucrativo, el precio de la coca ha comenzado a bajar en el mercado interno. Se trata de una pésima noticia para más de un millón de bolivianos que viven del circuito coca-cocaína y que, sin duda, moviliza una buena porción de la economía nacional. Sin todo ese caudal de dinero circulando en el país, comenzarán a verse con mayor nitidez los graves problemas económicos que afronta el Estado Plurinacional.

El punto de inflexión parece haberle llegado al Gobierno de Evo Morales, en un tema que jamás quiso reconocer y que se niega a atacar, pese a que se le está volviendo en contra.

Las vacilaciones bolivianas en relación a un acuerdo antidrogas que debía firmar con Brasil y Estados Unidos, han provocado que Washington deje todo en manos de los brasileños, pues son ellos los más desesperados con el problema.

martes, 29 de noviembre de 2011

tanques en la frontera. no es que el padre Gramunt quiera alarmar, aunque se refiere al suceso como una señal, una prevención muy seria que puede ser realidad si Bolivia no demuestra su real voluntad de liquidar el narcotráfico. 6.500 soldados de todas las armas, 57 aviones no son poca cosa

El jueves pasado, Brasil desplazó a su frontera con Bolivia un verdadero ejército de tierra, mar y aire, la mayor operación militar de los últimos tiempos, formada por 6.500 efectivos dotados del correspondiente material bélico. El objetivo de la operación es prevenir, disuadir y combatir al narcotráfico que se cuela por ahí y hace fortuna por todas partes. 
La movilización militar brasileña no son unas simples maniobras militares, o “juegos de guerra”, como los que todos los ejércitos practican para su propio entrenamiento. Tampoco es la clásica amenaza de las “cañoneras”, anteriores a las dos últimas guerras mundiales, que amenazaban desde el mar a los gobiernos que no se sometían a la potencia dominante. Pero sí es un toque de alerta que hace sonar el Brasil para que Bolivia cumpla con sus compromisos en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado en lugar de quedarse inoperante frente a estos males que van ganando terrenos en todo el mundo.
Convengamos pues en que no es admisible que el gobierno boliviano se dé por satisfecho con “una suerte de verbalismo” -afirma el ex­canciller Armando Loaiza- en sus confusas relaciones internacionales con los países amigos. Si continúa con esta pasividad, disfrazada de orgullo soberano, precisamente en el momento en que nuestro país vecino se toma muy en serio el control de sus fronteras, Brasil podría revisar sus programas de cooperación. Téngase en cuenta que Brasil ha mostrado su interés en concertar un acuerdo tripartito que incluye a los Estados Unidos.
No es la primera vez que la cancillería adopta la peculiar e “inédita” práctica diplomática del “sí, pero no”. Se asumen compromisos internacionales, y luego se buscan excusas para no cumplirlos. Así ocurre con las intenciones –meras intenciones– de establecer unos nuevos parámetros en las relaciones con los Estados Unidos, después de haber las baladronadas contra la injerencia de la DEA y expulsado al embajador Goldberg. Lo mismo sucede con la supuesta creación de unos acuerdos tripartitos con Brasil y los EEUU, meras intenciones que nunca se hacen realidad. Pero la inercia de Bolivia puede hacer pensar que, cuando se trata del los problemas de la droga, los inquilinos de la Plaza Murillo se ven condicionados por sus compromisos con los cultivadores de la coca. Así lo sugiere el ex ministro de Gobierno, Raúl Lara.
Esta previsión se refuerza a la vista de los conflictos que se van sucediendo y complicando con motivo de la construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos. Téngase en cuenta que, en la construcción de la carretera, interviene la empresa constructora brasileña OAS, apoyada financieramente por el Banco de Desenvolvimento del país vecino. En qué quedamos: ¿se construye la carretera y, como consecuencia, se amplía lo frontera de los cultivos de coca, o se busca otra opción menos perjudicial para la conservación del Parque Isiboro-Sécure? Sería un sarcasmo lamentable que, por un lado se tratara de concertar un plan de cooperación tripartita – Bolivia-Brasil-USA – y, por la otra se apoyara, sin querer queriendo, a los cocaleros invasores. ¿O habrá que enviar tanques al TIPNIS para acabar con la invasión de los cocaleros?
ANF

viernes, 25 de noviembre de 2011

tal como lo venimos sosteniendo la coca de consumo masivo para masticar en Chapare es la de Yungas. la que allí se produce va a la cocaína. ya es una verdad inocultable. el estudio Celin lo ratifica.

Un reciente estudio del Centro Latinoamericano de Investigación Científica (CELIN) ratifica que en el Chapare cochabambino, una de las dos regiones de Bolivia donde se produce la coca en grandes cantidades, consumen la hoja verde de los Yungas paceño.

"Nos llevamos una sorpresa, porque en el Chapare, la mayor parte de la gente que acullica coca, acullica hoja de los Yungas, no del Chapare", dijo a la Red Erbol el director del Centro, Franklin Alcaraz.

El estudio fue realizado en la población urbana y rural de todo el país para determinar la cantidad de hoja de coca que Bolivia necesita para su consumo tradicional.

Se tuvo una muestra de alrededor de 20 mil participantes en la encuesta realizada por esta institución, que también confirmó que los núcleos poblacionales que más acullican siguen siendo los centros mineros, donde la mayor cantidad de coca se destina para el masticado.

El grupo social que más consume la hoja verde son los acullicadores, después el producto es destinado a ritos místicos, como las ch’allas, las adivinaciones y hasta actos de brujería. "Como última actividad está la industria. Porque la recreacional y medicinal no usan mucha hoja de coca", agregó Alcaraz.

Puntualizó que con ocho mil hectáreas de coca de los Yungas es suficiente para el consumo tradicional en el país, incluyendo la exportación que se hace al norte de Argentina y norte de Chile.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

quién manda? pregunta El Deber y se responde: el Gobierno o los cocaleros? El parlamento debiera salir en defensa del Orden Constituído. lo que está sucediendo en Yapacaní sirva de alerta al resto del país. los violentos se están imponiendo

Los habitantes de Yapacaní estuvieron alertando sobre la situación irregular que han creado en toda la zona los colonizadores aliados de los cocaleros que han invadido el parque Choré, y los narcotraficantes que allí se han hecho fuertes.
En los últimos días esta situación se ha traducido en una grave crisis que afecta a la alcaldía de Yapacaní y que alcanza a los medios de comunicación de la zona, atacados por grupos violentos contrarios a la libertad de expresión.
Esta situación que se da en Yapacaní es similar a la que se presenta en otras zonas del país, aledañas a los cocales, donde se observa un grado de prepotencia que no se presenta en regiones donde hay otro tipo de cultivo, o directamente otra actividad económica predominante.
Caranavi es un ejemplo de esta realidad violenta que se instala en regiones próximas a los cultivos de coca. Muy cerca de allí, en Yucumo, fue donde el 25 de septiembre se produjo el episodio de violencia y agresión que sacudió la conciencia de los bolivianos.
Es conocida la intolerancia de los cocaleros del Chapare, que no aceptan la presencia de bolivianos que se dedican a otros cultivos y ni siquiera a otras actividades, como el turismo. Eso ocurrió con los ataques que sufrieron los bananeros de la zona y los propietarios de hoteles.
Algo parecido ocurre en la región de La Asunta, donde incluso se produjo un extraño accidente de aviación que acabó con la vida de jóvenes que trabajaban para el programa de control de cocales de las Naciones Unidas.
Son los cocaleros del Chapare los que no aceptaron la solución del conflicto por el Tipnis y han obligado al Gobierno a adoptar una posición indecisa, llena de contradicciones, negando la vigencia de una ley recién promulgada por el propio presidente Evo Morales.
Los cocaleros del Chapare han asumido el rol de vigilantes del parque, impidiendo el ingreso de los propios indígenas de la zona.
Lo peor de esta situación es que los cocaleros del Chapare, por su cuenta, sin importarles las indecisiones del propio presidente Morales, decidieron que siga adelante el trabajo de desmonte dentro del Tipnis para la construcción de la carretera que supuestamente no debe construirse.
Es decir que la autoridad de facto de los cocaleros ha decidido contrariar lo dispuesto por el Gobierno nacional mediante una ley expresa.
El presidente Morales ha estado diciendo cosas contradictorias sobre este tema, reflejando la situación incómoda en que se encuentra como cabeza de un Gobierno nacional cuya autoridad es cuestionada por el poder de los cocaleros del Chapare.
El parlamento nacional tiene, por lo tanto, la oportunidad de salir en defensa del poder constituido y respaldar la gestión del presidente Morales, además de respaldar sus propias iniciativas legislativas, como fue en este caso la ley referida al parque Isiboro Sécure
Los bolivianos estarían dispuestos a respaldar, si se diera el caso, al Gobierno constituido, si es desafiado, como en este caso, por sectores económicos que ahora cuestionan sus decisiones.
Habría que dejar en claro quién manda en Bolivia: si el Gobierno nacional o el poder económico y político de los cocaleros.